domingo, 16 de octubre de 2011

La Historia Oficial III: "Eufemismos y propaganda, una de cal y otra de arena."



(Lo advierto de antemano, este no va a ser un post políticamente correcto. Presento mis opiniones personales y probablemente ofensivas sobre varias personas con mayor o menor grado de visibilidad pública. Quiero que sepan que no lo hago con afán sensacionalista... son mis creencias más sinceras. Por suerte no soy periodista, así que no me preocuparé cuando se ponga en duda la objetividad de este texto.)


Recuerdo que durante mis días de escoger carrera, en el último año del preuniversitario, yo y mis padres tuvimos largas conversaciones sobre qué yo querría estudiar. Recuerdo que mi madre, al comprobar que yo nunca seguiría sus pasos en la ciencia debido a mi total incompatibilidad con los números, exploró algunas posibilidades de Humanidades conmigo. Mientras lo hacíamos, tuvo a bien contarme un par de anécdotas sobre cómo su madre la había asistido en la búsqueda de una vocación.


En el año 1974, mi madre tenía 14 años, y estaba muy impresionada con el hecho de que el presidente Nixon estaba renunciando a su cargo porque habían expuesto un escándalo político que ella no entendía muy bien. Lo decía todo el tiempo en la casa, como una niña grande exasperada: “¿Lo puedes creer? ¿Puedes creer lo corrupto y malo que es Nixon?”…y su madre, alguien que siempre tuvo a bien no hablarle de política a la niña porque algunas ideas podían buscarle problemas, rompió su regla y le dijo: “Mi vida, una pregunta: ¿tú viste lo que hicieron esos periodistas? ¿Revelar algo que hizo renunciar a un Presidente? ¿Tú crees que lo hubieran podido hacer aquí?”. Mi madre, muchacha impresionable y comprometida, se escandalizó con lo que su madre insinuaba… pero nunca olvidó la imagen indeleble que se le grabó en la cabeza. Jamás se aprendería bien los nombres de los periodistas Woodward y Bernstein, pero sabía las potencialidades de su profesión. Los periodistas, con las acciones adecuadas, podían ser héroes.

Pasó todo el preuniversitario, y mi madre destacaba en las ciencias, pero siempre le había quedado por dentro el bichito del glamour periodístico. Cuando era hora de escoger carrera y la conversación ya no se podía retrasar, mi abuela se sentó con ella y le dijo: “Yo nunca me he metido a imponerte cosas y creo que debes trabajar en algo por lo que tengas vocación… pero tú periodista no vas a ser. ¿Entendido?”


Esa fue la gran sabiduría que mi madre me legaba aquel día. Esa era la joya que pasaba a otra generación familiar. Periodista, ni loco.


Depresión



La entrada más reciente de blog universitario cubano La Joven Cuba me ha provocado mucha tristeza y también mucho alivio. La persona que escribió ese texto podría ser yo.

Es una que se llama Lisandra Durán Gutiérrez, a la que no tengo el gusto de conocer de nada, y es una estudiante cubana de Periodismo. El texto se titula “Uno de nuestros vinos amargos”, alusión melancólica y resignada a la frase de Martí: “mi vino es amargo... pero es mi vino”. El tema es el periodismo (institucional) cubano, y no deja de ser uno más en una serie de artículos de opinión salidos de estudiantes de Periodismo cubanos, compuesto de reflexiones y preguntas abiertas sobre las graves enfermedades del oficio en la isla. Dice que está mal y que urge mejorarlo. En el contexto del título suena más bien a "está mal, pero tenemos que comérnoslo con papitas".

Dentro de la larga cola de llamamientos de ese estilo que se pueden leer en blogs y cuentas de twitter de estudiantes, se ve como uno de los más sinceros. Claramente es la opinión de alguien que, queriendo denunciar el ahogamiento sistemático de la verdad en Cuba, no puede decir todo lo que piensa por miedo a repercusiones. No descuento que Lisandra sea relativamente osada en comparación con muchos de sus compañeros, si nos fijamos en algunas frases. Un buen ejemplo es:

"en los últimos años la prensa solo satisface las necesidades del gobierno como un soldado obediente."

Wow. Soldado obediente. Así es como se dicen las cosas, ¿no? Pero incluso esa aseveración, la más fuerte del escrito, no está exenta de eufemismo: los “últimos años” se refieren, por supuesto, a los últimos 52 años.

El artículo de Lisandra me duele porque es un buen relfejo de la frustración de generaciones pasadas y presentes cubanas. Es el tema de nunca acabar: sabemos qué está mal y por quiénes está mal, pero el torbellino de miedos, excusas, ignorancia y racionalizaciones no da vueltas mentales hasta que volvemos al punto de la inmovilidad. Al final, nos aterra tanto hacer o decir algo que, por momentos, llegamos a creernos que la situación en Cuba no está tan mal. ¿Para qué estresarse?

Como dice Silvio, "Este es un país con algunos problemas, sí, ¿pero qué país no tiene problemas?" Y no lo dice como preámbulo para dar paso a críticas severas. No. A no ser que alguien como Carlos A. Montaner lo increpe, eso es lo único que Silvio dice.


Nadie debería ofenderse con el trovador. Después de todo, la prostitución ideológica es una de las profesiones más viejas del mundo. Y Silvio es veterano en ella, viendo que ya domina la técnica: La aceptación del servilismo incondicional es la penetración absoluta. Las críticas en forma de eufemismos no son más que el lubricante. Esa, y no otra, es la combinación para vivir en Cuba sin volverse loco en el intento:

- Servilismo.

- Eufemismos.

Pero Lisandra, a la que no tengo el placer de conocer, no escribe como lo hace Silvio en su blog. Ella no quiere morirse como vivió. Ella quiere un futuro. Pero no es una estudiante de Física o Bioquímica, capaz de insertarse en cualquier realidad más libre y próspera con sólo emigrar. No, ella decidió ser periodista, así que sus destinos profesionales están íntimamente ligados a los de Cuba.

Ella, a pesar de estudiar en la Universidad Central Marta Abreu, en Villa Clara, habrá oído del decano de Periodismo de la Universidad de la Habana (UH), una figura contradictoria y quijotesca para varios de sus estudiantes. Alguien capaz de exclamar "eso somos la prensa en la Revolución: somos un soldado!" al recibir su Premio Nacional de Periodismo... mientras inculca valores profesionales menos caricaturescos a los muchachos en las aulas. Algunos del gremio recuerdan todavía cómo García Luis, estando en un Congreso de Periodismo y luego de que Fidel terminara de hacerle un chiste a los presentes sobre la extrema parcialidad de la prensa en Cuba, esperó a que cesaran las risas y respondió muy serio: "Comandante, usted no sabe el daño que puede hacer un solo chiste suyo". Por supuesto, Julio pasó su temporada "fuera del aire".


El gremio ha aprendido, con los años, a evitar exabruptos como esos. Lisandra lo puede percibir en su facultad, en las charlas de pasillo, en las advertencias de sus compañeros. Lisandra ha aprendido que, si quiere criticar, tiene que recurrir a los viejos trucos de siempre.

Negación

…no significa que dejemos de reconocer que la ausencia de licenciados en periodismo en los medios es uno de los principales problemas.

Una frase muy buena para referirse a un viejo feudo: se pelea porque los viejos no profesionales le den paso a los jóvenes graduados, y no los pongan a dar hacer columnitas insípidas en algún lugar. En un ambiente en que es prácticamente imposible mostrar méritos o competir (que algo diferente a “serruchar el piso”, eso se vuelve un problema gordo sin duda.

Pero esta frase también sugiere que la falta de profesionalismo en el periodismo se debe en parte a los viejos no preparados… cuando sabemos que al final no es así. Un periodista nuevo vale lo mismo que el viejo si la censura se aplica con igual rigor.

…a los periodistas los censuran personas que no saben nada de periodismo.

No, ¿quiénes? Dame nombres. Al menos di en qué trabajan, a qué se dedican, cómo lucen.

Esto es un eufemismo de libro de texto. Es difícil luchar contra el poder en las sombras sin descorrer la cortina.

Formas de hacer caducas, lenguajes trillados y descontextualizados identifican, con escasas excepciones, al periodismo cubano.

Eufemismo y de los buenos: Incluso Lisandra sabe que el gran problema de la prensa cubana no es, ni de lejos, el estilo de lenguaje utilizado.

Vamos a dar una pista: ¿qué tal las mentiras flagrantes y evidentísimas? ¿Qué tal la difamación sin sustento de los enemigos y el culto idiota a la personalidad de los líderes revolucionarios? ¿Qué tal la censura de los artículos MEDULARMENTE críticos y la aprobación de cualquier tipo de triunfalismo?

Yo entiendo que el lenguaje habitual del Granma es anti-estético y poco atractivo, pero ni poniendo a Saramago a redactar todas las páginas se arregla el problema de la propaganda mentirosa.

Uno de los principios del socialismo y por tanto, una de sus principales diferencias con el capitalismo, es el empeño por satisfacer las necesidades sociales

Absolutamente falso, dado que toda demanda social se traduce siempre en la demanda de un servicio que algún capitalista querrá resolver. La diferencia es que el socialismo lo intenta hacer desde el Estado, sin competencia ni control de calidad o rentabilidad… y siempre, SIEMPRE, poniéndole ojo a la connotación política. Ningún Socialismo de Estado atenderá una necesidad social de una manera que podría debilitar su poder político.

Pero es lógico que haya dicho eso, para limpiarse de lo anterior.

Esta cuestión de la censura y de la obediencia existe en todas partes del mundo y por eso mueren tantos periodistas al año.

Esta frase simplemente no es seria. No lo es.

Uno… si censuras a un periodista, ¿muere? ¿Eso confirma mi teoría de que el Granma está lleno de zombies? … Yo podría entender que si un periodista se arriesga a publicar algo vergonzoso de un jefe narco mejicano, el periodista muera… pero no si se plega a la postura de sus jefes.
Y eso de que existe en todo el mundo es comparar peras y manzanas. No hay forma en que los medios en el mundo exterior, particularmente en el primer mundo capitalista y democrático, ni siquiera se asomen a los niveles de rasero ideológico y falta de información que tienen los medios en Cuba. La comparación da aún más grima porque ha sido la consigna predilecta de los apologetas de la censura en Cuba. Se imaginan que cuando uno dice “libertad de expresión”, habla de un estado perfecto y platónico en el que no exista NINGÚN TIPO DE PARCIALIDAD.

Esta no es una visión carente de cierta popularidad. Veamos lo que dijo otra joven periodista cubana, Romina Ruiz-Goriena, hace poco más de un año en el espacio de pensamiento independiente Estado de Sats:

Si existe o no la libertad de prensa es una pregunta un tanto difícil, no sólo aquí en Cuba sino internacionalmente también, porque lo que nos tenemos que preguntar es si en algún momento podemos dividir algún tipo de interés, si la objetividad forma parte del trabajo, y si un medio en algún momento puede ser un medio totalmente puro, sin tener los intereses sea de una empresa privada o sea de un gobierno presente. En lo actual, no, a mí no me parece que en Cuba hay libertad de prensa. Me parece que los medios oficiales, sencillamente, se parecen más a una agencia de publicidad.

Pero bueno… ¿quién es esta muchachita que puede poner a un lado lo obvio y no usarlo como excusa para relativizar el flagelo de la falta de libertad de prensa? ¿Es que se cree intocable?

La diferencia entre Lisandra y Romina, por supuesto, radica en que Romina es cubano-americana. Y, como tal, decisió no estudiar en Cuba. De hecho, ni siquiera decidió estudiar Periodismo. Es una de esas herejes que cree que puede ejercer bien la profesión sólo con un título de Filosofía y Antropología de Hampshire College, Massachussetts, y así ha tenido el descaro de publicar en El Mundo y en la revista Times.



Ese es su blindaje. Romina no practica el periodismo en Cuba, así que no tiene que someterse a las prohibiciones arbitrarias de su expresión que Lisandra y todos sus colegas tienen que aprender a sortear en Cuba.

Es cierto que, cada vez más, los centros noticiosos del mundo entienden que deben adherirse a un punto de vista, una visión, una subjetividad… A veces llegan al extremo de desechar periodistas y contratar “comentadores”, como la cadena estadounidense Fox News, célebre por su intransigente prejuicio conservador. Pero ya nosotros hemos visto una versión mucho más sistemática y grotesca que la de Fox News… la de los países totalitarios como Cuba, que han llegado al colmo de casi nunca ser la fuente de la noticia, sino de tomarla de un medio capitalista, “picarla”, escoger lo conveniente y poner un “preámbulo” o una narración superpuesta, siempre evidentemente proselitista, que menosprecia al espectador. (Penútimos Días, razonablemente, vio esto como innecesario en el medio de los blogs)

En todo caso, lo indiscutible es que la objetividad debe formar parte del trabajo periodístico. Desoír las críticas a la parcialidad en Cuba con las gastadas y cuestionables líneas de que esa objetividad no existe en el primer mundo democrático y capitalista es, como todos sabemos, el vicio que nos han legado los propagandistas del régimen. Valdría la pena exigir tratamientos diferentes, sobre todo dado que Cuba es un país diferente al resto del mundo, inflado con la promesa de fundar una sociedad nueva, más justa.

Pero no vale la pena argumentar eso. La incongruencia es demasiado grande, carece de justificaciones. Así que los apologistas recurrirán, por enésima vez, al discurso del miedo. “Somos un país amenazado. Hace varias décadas resistimos acciones militares que PUEDEN VOLVER CUALQUIER DÍA y ahora enfrentamos agresiones mediáticas que difunden MENTIRAS Y SÓLO MENTIRAS sobre nosotros. Reconocemos la necesidad de un periodismo más crítico, pero no hay que darle armas al enemigo.”

Sería el fin de la conversación. ¿Cómo razonar con una persona así? El miedo, incluso uno tan absurdo como el que quieren vender los apologistas del régimen, o Fidel en sus reflexiones, es la base retórica de toda prohibición. Es peor aún cuando se alimenta del mito de la relevancia nacional. Los cubanos tenemos práctica de regodearnos en nuestra ombligo-sofía y embriagarnos del heroísmo de David frente a Goliat… aunque en realidad Goliat esté poco interesado en nosotros y David, en vez de lanzar una honda, oprime las libertades y los derechos.

Así, los estudiantes de Periodismo, frustrados y dispuestos a abrazar cualquier estrategia que sirva, han aprendido y emulado la vieja técnica de dar una de cal y otra de arena.

Negociación

Alguien cuyo segundo nombre tiene que ser “Calyarena” es Elaine Díaz.



Así mismo, Elaine “Calyarena” Díaz no es otra más que la célebre joven cubana entusiasta de las redes sociales y, recientemente, periodista graduada y profesora de su facultad. Cualquiera de los muchos asiduos que tiene su blog principal “La Polémica Digital” sabe lo consistentes que son los esfuerzos de Elaine en no quedarse ni aquí ni allá, no ser definida como perteneciente a un grupo, no ser presillada a una posición.

Con esto no quiero decir que Ela sea inconsistente porque no lo es, por muy endebles que sean algunos comentarios suyos. Lo que en otras personas, como "Paquito el de Cuba", no pasa de ser un perenne y demagogo cinismo para que sus lectores no lo descalifiquen por “ñángara”, en Elaine parece ser por momentos su verdadera filosofía. Sostiene una visión que pinta a Cuba como un cuadro bien variado y variopinto, donde en lo absoluto casi todos se la pasan pensando lo mismo (como bien sabemos), sino que guardan opiniones tan diversas y a primera vista contradictorias como todo lo que hay bajo el Sol.

Ese esfuerzo tan Librano (por su signo) de Elaine, constantemente oscilando para encontrar un equilibrio, la llevan a dar “bandazos” bruscos que llaman la atención. Puede criticar al Ministerio de Cultura por secuestrar Rotilla, pero deja entender que quizás el grupo Matraka sí sea, después de todo, receptor de fondos de la USAID. Y eso sí que no. Luego es capaz de rectificar ante los comentarios emplazadores de sus lectores y le dedica una entrevista de varias partes a Matraka para explicar su versión. También puede criticar a la UJC por formar jóvenes en la corrupción y el oportunismo, pero sólo apoyándose en la larga lista de líderes expulsados de la organización, sin mencionar las razones más probables y políticas de la limpieza de líderes jóvenes que el gobierno lleva a cabo periódicamente. Elaine suelta de vez en cuando el obligatorio comentario de sospecha e indiferencia fingida para Yoani y una disidencia interna a la que apoyan demasiado las fuerzas democráticas del mundo, pero reserva la misma actitud despectiva para Granma y Rebelión. Good girl!

Una vez incluso tocó el tema de un peculiar caso de corrupción en un preuniversitario del campo. Le dio por investigar y todo. Pa’ qué fue aquello. Los callejones sin salida, llenos de voces que la desalentaban a deshechar la historia, se sucedieron unos a otros. Ella, que no se queda dada, hizo todo el relato de las repercusiones de sus pesquisas en tremenda serie de tres partes que, como bien nota Ernesto Hernández Bustos, pusieron de relieve el terreno volátil sobre el que pretende crearse un periodismo más serio.

Ernesto tiene razón. Que nadie se llame a engaños… el sistema que impera en Cuba es absolutamente incompatible con un periodismo real, ético y libre de tapujos. Elaine lo ha aprendido desde hace mucho y ha entendido cómo oscilar en esas olas que dudosamente lleven a alguna parte.

La estrategia comienza por replegarse a las redes sociales, principalmente a un blog personal. Si, en vez de eso, se escribe para un sitio importante y extranjero, como Global Voices, es preciso mantener una buena imagen de Cuba.

Lo segundo es saber codearse con las personas adecuadas. El claustro de profesores de Periodismo, blogueros de temas inofensivos, o el esbirro ideológico de Iroel Sánchez, están bien… pero Reinaldo Escobar o Miriam Celaya sí que no. Que no que no.

Lo tercero es saber que si quieres criticar… también te toca hacerte eco de algunas pamplinas del gobierno, y repetir frases ridículas como “la campaña mediática en contra de Cuba que se ha venido desarrollando desde hace tantos años”. Lamentablemente, para tener opinión propia hace falta lamer algunos culos. Incluso es bueno para la voz; dura más.

Casi todos los estudiantes de periodismo que quieren llevar blogs de comentarios sociales han sabido seguir el ejemplo de Elaine, que no por no ser innovadora no deja de ser alguien visible y de quien se pueden sacar experiencias. Y la experiencia es clara: una de cal y una de arena, hasta el infinito, a ver qué cambia. Mientras tanto, el proceso tiene que ser MUY equilibrado, la cal MUY leve y los sentidos muy aguzados, para evitar el palazo si viene.


A la larga, la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana ha sido relegada a ser el sutil campo de batalla entre dos bandos bien pasivos. Por un lado, esos que quieren hacerle un lifting al gremio y esperan, pacientemente, a que las condiciones se alineen para soltar una pequeña verdad aquí... otra allá... con la esperanza de que lleguen tiempos mejores mientras ellos juegan con las reglas de los jefes.

Por el otro, los que nunca nunca les ha importado un comino el periodismo y sólo mantienen la Facultad porque, bueno, porque todo país debe tener una, y siempre viene bien una cantera de caras lindas, entusiastas y joviales que sirvan como patente de continuidad para una profesión muerta en Cuba. ... Caras que Randy Alonso pueda poner en Cubadebate en artículos de ensueño adolescente y fotos tiernas como esta:

Si algo se puede decir de estos chicos es que la están pasando bien. Se ve que están orgullosos, aunque casi todos terminarán escribiendo textos inocuos con vocabulario rimbombante, todos con frases ingeniosas, todos comenzando con narraciones in media res (qué vicio) y todos bien pegaditos, a pesar de los eufemismos, al aparato de propaganda Revolucionario… Ese que, desde hace tantos años, ha venido desarrollando la verdadera campaña mediática de desinformación contra el pueblo de Cuba. Y estos estudiantes se defenderán de cualquiera que les critique eso, con uñas y dientes.

Ira

Así fue como se tiraron en masa contra Amaury Pérez cuando, en lapsus de sinceridad no mediada, le dio por decir una obviedad en un comentario que pasó a través del filtro de Cubadebate:

Con respecto a la prensa cubana debo decir, sin pelos en la lengua, que eso funciona como un Sultanato con sus respectivos súbditos, normalmente jóvenes a quienes les dan la lamentable tarea de, por una plaza y cuatro artículos al mes, exigirles obediencia como a los bufones porque les repiten que es la “linea editorial de La Prensa Cubana” ¡MENTIRA!”

Entre las voces más rápidamente indignadas, estuvo Elaine Díaz, quien soltó un muy literal “qué coño te pasa?” en Twitter para pasar a engarzarse en mutuos ataques de carácter con Amaury. Ciberchancleteo del de verdad. Pero al menos a nadie le dio por hablar del periodismo de nuevo, mucho menos de forma explícita.

Y es que es increíble. Los estudiantes de periodismo saben el problema, lo saben mejor que muchos de nosotros, pero no están dispuestos a tener un diálogo y una protesta públicos. No están dispuestos a arriesgar sus horas de internet y sus “cuatro artículos al mes”. Después de todo, ¿quién lo estaría?... Se me ocurre que sólo alguien con verdadera alma de periodista, pero en Cuba hace mucho que se perdieron almas de todo tipo.

Esa vez no pude contenerme y solté en los comentarios de La Polémica Digital:

“Lo responsables no son los periodistas. No, los periodistas son rehenes. Algunos hacen lo que les dicen sin decir demasiadas mentiras ni callarse todo lo que les dicen, tratando de sobrevivir en ese clima tóxico de trabajo sin sacrificar demasiado su ética. A otros les da Síndrome de Estocolmo, se enamoran de sus secuestradores, y toman la iniciativa para seguir propagando mentiras y silencios a fin de que sus jefes les den más privilegios.

Díganme, ¿se ha levantado la “palabra digna” contra los “decisores” de manera pública? ¿Se ha hecho? ¿De algo sirve esa palabra cuando se dice a puertas cerradas? ¿Ha conseguido algo?

¿El “muro de los decisores” es realmente burocrático? ¿O es ideológico, político, que busca preservar a los que detentan el poder y a su discurso?

Ustedes son periodistas. Hablen. Ustedes están ahí, y su trabajo es decir. Su trabajo es el de la transparencia, el de la información. Su trabajo, cuando está bien hecho, es de los más valiosos que existen, es el que le da el aceite al motor de la democracia. Y día tras día tienen que ver como es pisoteado, tirado por la borda, prostituido. No, no me digan que uso lenguaje incendiario. Eso es lo que yo creo, esas son las palabras que ameritan el estado de cosas. ¿Quieren negármelo? ¡Hablen, expliquen, denuncien!

No me digan que no se puede. Aquí en Cuba hay periodistas independientes, que arriesgan mucho más que ustedes. No me digan que son mercenarios; aquí la mayoría de los que no critican se quedan callados para preservar el trabajo. No lo hacen por ser “optimistas incurables”, ni por evitar dar la imagen del gremio periodístico humillado y desunido”. ¡El gremio periodístico está en ruinas! ¡Tenemos el lugar 166 del mundo! ¡Estamos peor que Somalia! Los que se callan, lo hacen para seguir trabajando, para no caer en una lista negra. Ellos son los mercenarios. Y los que hablan, lo hacen arriesgando mucho. Pero lo hacen. Así que se puede. ¡Hablen!”

Resignación

No faltarán, como no faltaron en ese momento, los estudiantes actuales y los egresados recientes que (en el improbable caso de que lean esto) me recriminen con fuerza hablar tan despectivamente y con tanta seguridad de un centro de estudios al que no pertenezco ni he pertenecido. Me dirán que conozco la sufrida batalla diaria que se libra por resucitar la profesión, que no conozco los intríngulis, los matices, las historias enterradas.

Y yo, como otras veces, a esos críticos les diré: desentiérrenlas. Rompan el silencio, hablen desde la ética profesional que requieren, denuncien la mordaza, nombren nombres, marquen el rumbo… ¡hablen!

Ahí terminará la conversación. Harán como que nunca pasó.

Y mientras Romina escribe y publica en Times (plegada a los intereses de la revista), Elaine y Lisandra todavía intentan adivinar cómo decir un pedacito de verdad sin que las vayan a llamar los “decisores”.

Nos quedan muchos años de eufemismos.

24 comentarios:

  1. No hay mucho que decir. Realmente excelente!

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  2. Vocacion de periodista si tienes! Lastima que te toco decidir tu profesion en la Isla. No se donde vives ahora, pero si es fuera de Cuba, reconsiderate profesionalmente, porque vocacion tienes!

    (Te lo dice alguien que estudio en esa escuela de periodismo, por anos se vio haciendo esos malabarismo y se fue de la Isla hace 23 anos para poder encontrarse con el profesional mas parecido a lo que deseaba ser)

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  3. @ Éufrates:

    Periodista? Jaja, con ese seudónimo no me extraña.
    Felicidades por la nueva vida :)

    Mi vocación al final se dio en otra cosa, y no me veo con mucho talento para periodista, pero este blog sí sirve para buen hobby desatendido ;)

    Gracias por la visita.

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  4. Muy bueno, y dale, que darle golpes al muro desahoga... pero va y lo afloja.

    saludos

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  5. ^ Gracias. Te voy a copiar la frase.

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  6. Melkay, diriamos que soy un descendiente de aquel... lol!

    Hace 4 anos cuando comence El Imparcial Digital no podia firmar con mi nombre por legalidades con la compania para la que trabajaba. Ya no tengo ese inconveniente, pero a Eufrates lo conocen mas que a mi, asi que para que cambiarlo... lol!

    Lo que queria decirte es que hilvanas muy bien todos los cabos para dar tu punto de vista. Good luck!

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  7. Si senor!!..Ese apellido,"Calyarena" complementa el oficio de Elaine y de paso de todo ese gremio,que como dices,se remite a liftings constantemente.Pero,no me negará ud que entre tantas Yoanis y Celayas,resulta bien refrescante encontrár una Elaine en el ropero,pieza fresca y de colóres,que viene bien con el calór antillano.No me atrevo a calificár sus escritos(losde ud Melkay),no sé mucho de esto,pero de segúro ya sabrá que se le admira por la busqueda y la profundidád en sus temas.Asumo que vive en Cuba,"entre humo y metralla" y lo exhorto a que continue "matando canallas.Un saludo desde Stockholm,a 60 grados de latitúd norte.

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  8. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  9. Intento acceder al blog,Sr. Melkay. Acabo de leer su últuma respuesta y sigo instrucciones.
    Saludos y gracias.

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  10. ^ No amigo. En lo absoluto. Yo daría por sentado que Yoani y Miriam ya son bastante refrescantes frente a una horda de periodistas oficiales excesivamente homogéneos. También se separan un poco de buena parte de los anti-castristas cuando condenan repetidamente el embargo, o cuando exhortan a Miami a contribuir a "la reconciliación".

    Yo creo que las opiniones de un periodista deberían ser lo más transparentes posible, para que el público pueda confiar en él. Cuando una realidad es tan extrema como la cubana, pensar que se puede alcanzar una cierta imparcialidad apoyando de vez en cuando las pamplinas de su gobierno y no denunciando ni la quinta parte de sus descalabros... bueno, es un error. En mi opinión no crea confianza con un público que recibe mejores informaciones de otras fuentes. Una lectura de muchísimo comentarios en La Polémica Digital, o en el blog de Fernando Ravsberg (alguien que emula esas prácticas) le dirá que la gente no recibe bien eso.

    Mi opinión es que la realidad es suficientemente contradictoria como para encima también crear complejidades donde sólo hay simplezas. Ayudar a perpetuar mitos y calumnias, en cualquier nivel, nunca es algo bueno. Y si lo es, no es la idea que tengo yo, un lector más, del periodismo. Podrá ser un buen camino hacia la auto-preservación... o un hobby sofista... pero no es periodismo.

    Gracias por las palabras, eh? No sabía (ni creo) que se me admira. Pero le agradezco las palabras.
    Hace pocas semanas que dejé el humo y la metralla de Cuba atrás. Espero no tener que verla en un buen tiempo.

    Un saludo para usted.
    Melkay

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  11. "Intento acceder al blog,Sr. Melkay. Acabo de leer su últuma respuesta y sigo instrucciones.
    Saludos y gracias."

    Bienvenido José Carlos. Gracias a usted.

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  12. ¡Vaya,parece que tengo que acceder a través de un blog que me creó mi hija!.
    Aparecí en "otro lugar" donde Melkay anulaba una entrada a 18/10/2011 02:09.
    Vuelvo a intentarlo.

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  13. Claro,solo me referia a que en Celaya y Yoani solo vemos "una lucha,un intento" y por otra parte,en Elaine Diaz,vemos "la lucha por intentar",digo que al menos es algo,digo que hasta el blog de Eduardo del llano(después de unos tragos) me sorprende,digo que vale cada letra(con filo)a la hora de hacér un periodismo,digo que hasta Coyula se incluya,en fin,digo que tódos,incluso "NOSOTROS"los menos,los peores de todos,o casi todos....Por favor,no deje de escribir,mire que,a partir de ahóra,yo tambien seré su lector.Un abrazo hermano(o hermanastro)como quiera.

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  14. ^ Bueno, yo no lo podría haber dicho mejor ;) Gracias.

    No soy dado a escribir frecuentemente, pero si te interesa, llégate por las entradas viejas de blog y yo respondé. Un abrazo,

    Melkay

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  15. Pues mi niño tiene admiradores ya !!!
    Me han enviado de Canadá tu post bajo el nombre de "Hoy" ? ? ?
    Realmete es el más profundo de todos, la calma y homogeneidad de tu estatus actual te ha ... elevado? :)
    Abrazos

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  16. Muchacho, no puedo evitar decirte que estás perdido en el Himalaya. Tu pose de criticón da lástima porque no entiendes nada ¿Cómo se te ocurre pensar en que todo el gremio periodístico cubano está compuesto de carneros?

    Por cierto, el buen estilo periodístico que tanto reclamas a los otros lleva menos, mucho menos adjetivos de los que usas para denigrar de los demás.
    Tú tampoco eres tan libre. Eres preso de tus palabras y de tu ignorancia.
    Por cierto, hablas por boca de ganso repitiendo algún "cuentecillo" mal hecho. Verifica los datos antes de publicarlos (Journalism´s Lesson 1).

    Esto que escribiste...

    Algunos del gremio recuerdan todavía cómo García Luis, estando en un Congreso de Periodismo y luego de que Fidel terminara de hacerle un chiste a los presentes sobre la extrema parcialidad del prensa en Cuba, espero a que cesaran las risas y respondió muy serio: "Comandante, usted no sabe el daño que puede hacer un solo chiste suyo". Por supuesto, Julio pasó su temporada "fuera del aire".

    es una historia muy mal contada, traída por los pelos para maltratar a personas que seguro ni conoces.

    La historia del "chiste" ocurrió durante un Congreso de la UNEAC, y fue entre Abel Prieto y Fidel. Los hechos reales estuvieron muy lejos de parecerse a tu moralejita de mala muerte.
    Después de haberle llamado la atención al Comandante, y quizás por eso, Abel Prieto consiguió una simpatía altísima, y al contrario, "avanzó" hacia el cargo de Ministro.

    La realidad de este país es mucho más compleja que esta caricatura lamentable que haces.

    Tu patria, nuestra patria, ahora que sufre, necesita más altura política y más concordia. No te equivoques tanto de enemigo.

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  17. ^ Me encanta cómo la gente que habla en este tono siempre son "Anónimos".

    Si usé lenguaje denigrante con alguien es porque, a mis ojos, esas persona se ha denigrado con sus actos. Silvio es un buen ejemplo. De Elaine tengo una opinión mucho más elevada.

    No creo que todo el gremio periodístico sea un rebaño de ovejas... pero la inmensa mayoría sí. Y cómo culparlos? Si yo estuviera en su lugar probablemente no me quedaría más remedio.
    Pienso que son carneros, para no pensar que son oportunistas.

    Como dije al comienzo, yo no uso un estilo periodístico. Me esforcé en dejarlo lo más claro posible, pero siempre hay algunos oídos sordos. Masticadito para ti: No soy periodista. No intento emular sus reglas. Hablo de esto como hablaría con alguien en persona, en la sala de su casa.
    Pero gracias por el consejo de los adjetivos.

    Yo no fui el que se equivocó con la historia del "chiste". Se habrá equivocado el periodista y profesor de Periodismo que me lo contó. Es también práctica periodística no exponer a fuentes en riesgo, no? Pero si tú sabes tanto, da tu versión, aunque te quieras mantener anónimo.

    Como también sería bueno que dieras tu versión sobre la complejidad del país. Es cierto que lo que yo pinto es una reducción. La parte buena siempre es la parte de los comentarios. Te escucho...

    Por cierto... nuestra patria necesita concordia... pero también necesita que se les llame a las cosas por su nombre. Si hacer concordia requiere repetir, de vez en cuando, las mentiras de una de las dos partes... no la quiero.

    Tú tienes tu idea de qué es más beneficioso, yo tengo la mía. Para mí, a la gente hay que irle con la verdad.
    Que ellos decidan.

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  18. extraordinario post, lleno de energía y de ganas de aclararse uno y a los demás, y de busqueda de la honestidad intelectual.
    Ánimos. Democracia en Cuba ya.
    saludos blogueros

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  19. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  20. La verdad que este post es extraordinario como dice Jose Antonio y si todo el gremio esta compuesto pero no solo de carneros sino tambien de arrastrados y oportunistas no quiero decir que sean brutos, simplemente el gobiernos los tiene sometidos a unos y otros que se brindan gratis, y como dijo en el ultimo comentario la verdad hay que decirla y que los lectores decidan.

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  21. Mira esto muchachón:
    http://segundacita.blogspot.com/2011/10/sobre-la-prensa-en-cuba.html

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  22. ^ O un ingenuo o un cínico que busca ganar tiempo. El asunto no es pedir a otros que hagan esa prensa, sino hacerla uno. Y si te censuran, denunciar la censura en donde se pueda.
    Jugando por las reglas de ellos no se llega a ninguna parte. Es los estados comunistas sin libertad de prensa siempre se buscará que el ideal de Guillermo no se alcance. No nos engañemos.

    Compara con esta entrevista a Luis Báez, multipremiadísimo periodista cubano:
    http://librinsula.bnjm.cu/secciones/298/entrevistas/298_entrevistas_1.html

    “Mi tesis es: todo lo que perjudique a la Revolución, yo no lo hago, no lo publico. Lo que beneficie a la Revolución eso es lo que yo publico. No creo en que el periodista tiene que ser objetivo e independiente, aquí el periodista tiene que ser revolucionario, porque nosotros estamos a 90 millas de los Estados Unidos y tenemos un bloqueo. Yo sé que muchos jóvenes no piensan así y los respeto, porque los jóvenes de ahora no tienen las preocupaciones de nosotros. Yo creo que los jóvenes periodistas son muy buenos, lo que hay que ayudarlos, guiarlos.

    Yo me he limitado cuando he visto una cosa que puede perjudicar a la Revolución y, por tanto, no la publico. Pero por otro lado no tengo ningún tipo de censura, fíjate que de mis libros, todo el mundo se entera después que los publico. No existe la palabra censura en mi trabajo, me censuro yo. Soy consecuente con mi trabajo, nada que pueda herir a Fidel, tú lo verás en mis libros. Yo soy Fidelista por encima de todas las cosas, yo soy castrista de Fidel y de Raúl”.

    - Luis Báez Hernández

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  23. WOW... con mayúsculas si... realmente muy bueno tu blog, muchas gracias por compartir... Un saludo.

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